El Euríbor (Euro Interbank Offered Rate) es el tipo de interés al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí. Suena lejano, pero afecta directamente a tu bolsillo: es el índice de referencia más usado en las hipotecas variables en España. Cuando el Euríbor sube, sube tu cuota; cuando baja, tu cuota baja.
Una hipoteca variable se calcula como Euríbor + un diferencial fijo (por ejemplo, Euríbor + 0,80%). Cada 6 o 12 meses, el banco revisa el Euríbor y recalcula tu cuota. Si el Euríbor ha subido desde la última revisión, pagarás más durante el siguiente periodo; si ha bajado, pagarás menos.
El Euríbor se mueve según las decisiones del Banco Central Europeo (BCE) y la situación económica. Cuando el BCE sube los tipos para controlar la inflación, el Euríbor tiende a subir. Entre 2016 y 2022 estuvo en negativo (una situación histórica), y en 2022-2023 subió con fuerza, disparando las cuotas de millones de hipotecas variables.
Si tienes o vas a pedir una hipoteca variable, el Euríbor es la variable que no controlas y que determina cuánto pagarás en el futuro. Por eso mucha gente valora la hipoteca fija: cuesta un poco más al principio, pero te protege de las subidas del Euríbor.