Una cuenta remunerada es una cuenta corriente que, además de permitirte usar el dinero cuando quieras, te paga un pequeño interés por el saldo que mantienes en ella. Combina lo mejor de dos mundos: la liquidez total de una cuenta normal (puedes sacar el dinero al instante) con una rentabilidad modesta que al menos frena el efecto de la inflación.
Es el lugar perfecto para guardar tu fondo de emergencia. Ese dinero necesita estar disponible al instante (por si surge un imprevisto) y sin riesgo de perder valor, y una cuenta remunerada cumple ambas cosas mientras te da algo de interés. Mejor que tenerlo en una cuenta normal a 0%.
En un depósito, inmovilizas el dinero un tiempo determinado a cambio de más interés, pero no puedes tocarlo sin penalización. En una cuenta remunerada, el interés suele ser algo menor, pero el dinero está siempre disponible. Para el fondo de emergencia, gana la cuenta remunerada por su liquidez.
Fíjate en el interés real (la TAE, no solo el porcentaje que anuncian), en si exige condiciones (domiciliar nómina, un saldo mínimo o máximo remunerado) y en que no tenga comisiones. Muchos bancos online ofrecen buenas cuentas remuneradas sin ataduras.